Los accidentes son inevitables en cualquier espacio de trabajo. Ante un derrame, actuar rápidamente y de manera adecuada puede hacer una gran diferencia, evitando que la sustancia penetre entre las fibras o que una intervención incorrecta extienda la mancha o dañe la alfombra.

Para atender un derrame correctamente, recomendamos:

  • Actúe lo antes posible. En el caso de líquidos, absorba cuidadosamente el exceso utilizando un paño blanco, limpio y seco o papel absorbente. Presione suavemente sobre la zona afectada conforme sea necesario.
  • No talle ni frote la alfombra. La fricción puede extender el derrame, introducirlo más profundamente entre las fibras o alterar la apariencia de la alfombra.
  • Trabaje de afuera hacia el centro. Comience por los bordes de la mancha y avance gradualmente hacia el centro para evitar que continúe extendiéndose.
  • Retire primero los residuos sólidos. En el caso de alimentos u otras sustancias sólidas o semisólidas, retire cuidadosamente el exceso sin presionarlo hacia el interior de las fibras.
  • No utilice limpiadores genéricos o multiusos. Una solución inadecuada puede afectar el color o las fibras y dejar residuos que favorezcan que la zona vuelva a ensuciarse rápidamente.
  • Evite utilizar producto en exceso. Saturar la alfombra puede llevar el derrame y la solución a capas más profundas y dificultar el proceso de limpieza.
  • Cuando tenga dudas, consulte a un especialista. Utilizar un producto o procedimiento equivocado puede hacer que una mancha sea más difícil de eliminar.

Para facilitar la atención inmediata de los derrames cotidianos, Prodisa cuenta con un kit para retiro de manchas en seco, diseñado para complementar el mantenimiento profesional de sus alfombras. Pregunte por él a uno de nuestros especialistas.

Ante una mancha, actuar rápido ayuda. Actuar correctamente hace la diferencia.